jueves, 2 de diciembre de 2010

Doblemente libre

Perder. Ganar.

Tengo que aprender que esas palabras son bien relativas. Quizá mi mayor problema es que soy una fundamentalista y una talibana, pero con un grado de inocencia enorme, porque creo a pies juntillas que si uno da el 100% de sí mismo, las cosas tienen que salir como uno quiere: Causalidad y consecuencialidad, en teoría suena lógico pero en la práctica no lo es.

A veces perder algo es la otra cara de ganar algo nuevo y al parecer, esta es mi ocasión para aprender eso. Perdí una oportunidad, pero gané libertad para decidir mi futuro sin pensar en los acreedores a los que les debería responder si hubiera hipotecado mis próximos años: Soy libre!

Soltar. Esa es la palabra clave. Soltar. Soy mala para eso. Y para esperar. Quiero todo ahora, quiero a mi rucio alemán conmigo ahora. Quiero saber cómo será mi futuro ahora. Quiero resolver todo ahora. Y aunque sé que no se puede y que es una boludez y una pérdida de tiempo, quiero hacerlo y sigo pensando en eso.

Causalidad y consecuencialidad.

Perder. Ganar. Soltar. Palabras clave.

Tengo un poco de vértigo, la verdad. Como si corriera con todas mis energías y mi fuerza para saltar un precipicio, de un lado a otro, pero conforme me acerco al risco y más cerca se ve la enorme dimensión del desafío, más grande se hace también el vacío que siento en el estómago.

Perder. Ganar. Soltar. Palabras clave.

Sigo corriendo y recuerdo que me dan miedo muchas cosas, pero nunca he tenido susto a equivocarme.

Entonces, soy doblemente libre.

1 comentario:

Sebastián dijo...

pónele ganas que por muy grande que sea el gap del risco, cuando estés al otro lado todo será mejor. Garantizado.

Saludos,
y gracias por pasarte por mi blog tb.