miércoles, 28 de julio de 2010

23 kilos

Lo más pesado:
- 4 botellas de vino
- Una botella de pisco. Pretendo lucirme con un pisco sour para los suegros, en el asado que ya nos tienen prometido, para celebrar la presentación de la "polola chilena"
- Dos kilos de manjar. El rucio ya me dijo que no me dejaba entrar a su casa si no le llevaba manjar. Creo que es una especie de adicto

Lo más liviano:
- La ropa de verano. Llevo mil pilchas y no me ocupan ni la mitad de la maleta
- La ropa interior. Por suerte pesa poco, porque llevo casi tanta como "ropa exterior".
- Los regalos para la familia. Aros de lapislázuli para su hermana, y unos posavasos de cobre con incrustaciones de esta misma piedra para sus papás.

Lo más tierno:
- El Martin, mi pulpo de peluche. El rucio me pidió que lo llevara, porque como es amigo de su oso polar de peluche (se conocieron por Skype y cada vez que hablamos con el rucio, se saludan), creyó que era bueno que se concieran en persona, dado que nuestra relación iba tan en serio, lo que me pareció una idea estupenda.

Equipaje de mano:
- Menos euros de los que hubiera querido llevar, y un poco más de los que la cordura me permitió comprar en una primera instancia.
- Mi pasaporte-sonrisa
- MP3, banda sonora: I don´t want to miss a thing, de Aerosmith
- Libro para la escala en Barajas: La Loca de la casa, de Rosa Montero. Ojalá algún día escriba como ella.
- Pañuelitos desechables. Sé que voy a llorar cuando vea al rucio, y me de ese abrazo y ese beso por el que vengo esperando hace más de tres meses.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muchas suerte!!!!!!
Trata de darte un tiempo e infórmanos como va todo allá..