miércoles, 21 de enero de 2009

Volviendo a la vida (social)

Cosas en el tintero

La dieta está sirviendo y hoy me puse una falda que pasó de quedarme ligeramente apretada hace unas semanas, a estar levemente holgada.
“Un pequeño paso para la dieta, un gran paso para la autoestima”, me dijo un amigo cuando le conté la pequeña gran noticia del día.

El café con el amigo de mi ex con el que me reencontré en el matrimonio de otro de sus amigos(hace algún tiempo, y que también fue objeto de posteo) nunca se concretó –ni la llamada telefónica ni la invitación-, pero espero que vengan muchos otros cafés más ahora que estoy volviendo a la vida (social).

Sobre "merecer" al otro

En ese mismo contexto, ayer me junté con una amiga a la que adoro (y a la que por tiempo no veía hace tiempo) y su nuevo novio, un tipo tan simpático que al poco rato ya parecíamos el team del Happy Hour, riéndonos de todo y conversando de la vida como si nos conociéramos desde siempre.
Hablamos de merecer a la gente, de ese concepto de justicia distributiva que uno a veces usa de manera indiscriminada en la vida.
-Pero qué importa si alguien te merece o no? Uno quiere estar con alguien que le guste nomás, con quien se lleve bien- dije yo, comiendo heroicamente mi ensaladita de la tarde mientras ellos se comían unas empanadas de queso, que según mi amiga “estaban más o menos nomás” (obvio que lo dijo para que me sintiera mejor, aunque ayudó poco)
-Sí, claro, pero uno igual tiene que merecer al otro, es decir, uno busca alguien como uno, y de ahí para arriba-me dijo él.
-Exacto!-le dije yo- Si uno está con la persona que te merece, es un solo punto dentro del universo, eso y nada más. Pero si buscas de ahí para arriba, las posibilidades se amplían.
-Visto de esa manera, es cierto
La conversación me dejó pensando en el eterno tema de reflexión, sobre el que prefiero –como el nombre de mi blog- seguir teniendo el beneficio de la duda: ¿Será acaso que conforme más crecemos en la vida, tenemos más logros, vivencias y “valor agregado”, como le llamo yo, ese punto en el universo sube más y más, haciendo que la gente que se ubica “de ahí hacia arriba” vaya siendo cada vez menos?

2 comentarios:

Leonardo dijo...

Creo que todos tenemos valor agregado, d epor si, cada cual que viva la vida y no pase encerrado tenemos mucho de valor vivencial, ahora del profesional tal vez menos candidatos, pero la verdad es que no se puede desmerecer todo lo que uno asume y tiene como inteligencia de vida...
Sobre merecer? creo que obviamente todos esperamos alguien que nos aprecie por lo que somos, lo que queremos y donde vamos, que nos potencie, y que nos haga pensar mas de lo que ya hacemos, en mi caso en particular me gustan las mujeres que sea mas inteligentes que yo (en cualquiera de las inteligencias de la vida) por que eso me hace querer ser mas y poder yo merecer esa persona, gracias a Dios ya me encontre una hace rato, que me hace la competencia y me hace pensar y querer ser mejor. Es un punto de vista unilateral el pensar si ella me merece o yo la merezco, lo que si es importante es que como dicen por ahi, cuando tienes una pareja lo ideal es dejas de ser individuos, pero ser mas que solo dos.
Saludos!

Javier dijo...

" ¿Será acaso que conforme más crecemos en la vida, tenemos más logros, vivencias y “valor agregado”, como le llamo yo, ese punto en el universo sube más y más, haciendo que la gente que se ubica “de ahí hacia arriba” vaya siendo cada vez menos?

Creo que en eso tienes razón, y no es malo. Así tienes más probabilidades de encontrar a alguien "que te merezca" (que se parezcan (en lo que son, lo que quieren y lo que buscan) sería más indicado) que dar tiros a la bandada sin siquiera saber qué pájaros son.