martes, 10 de junio de 2008

Me declaro culpable

No entraré en mucho detalle porque no tiene caso, pero recién siento el corazón más estable. Recién ahora puedo escribir sobre esto. Tuve una fugaz relación de la que ya vengo de salida, que ante todo me sirvió para meditar sobre las cosas que uno quiere y necesita de una pareja.
En vez de hablar de eso, de él y de nuestra relación, de cómo y por qué terminó (o empezó), voy a hablar de mí. De la que quedó después de esto, porque luego de una ruptura amorosa, ya sea grande, pequeña, terrible o consensuada, uno cambia. O mejor dicho, uno se reenfoca, y le presta atención a más detalles y cosas que antes pasaban inadvertidas.
Me di cuenta que sí tengo ganas de estar en pareja, pero que no por eso me voy a emparejar con alguien. Necesito más razones que esa, y también necesito que se den las condiciones para estar con alguien, porque lamentablemente el cariño no lo es todo. Uno tiene que compartir cosas, gustos, horarios, y no ser el clásico paradigma de los polos opuestos que se atraen, porque una vez que se encuentran –bastante fogosamente, por cierto- viene el preguntarse qué más hay después de eso.
Una amiga que se fue a vivir con su novio me invitó hace poco a conocer su nidito de amor. Y yo estaba tan feliz por ella, ten emocionada y tan contenta, que no pude evitar pensar que me encantaría estar en su situación.
Me declaro culpable de haberme engrupido con esa historia, persiguiendo el paradigma de pareja feliz, desayunos en la cama y siestas los domingos. Pero me declaro culpable también de haber tenido el minuto de luz para dejarla atrás porque me hacía mal. Ese es mi único atenuante, señores del jurado.

9 comentarios:

Paulix dijo...

Soy lo menos imparcial que hay para ser parte del jurado, pero si de mí dependiera, te absuelvo.

Sé que no había nadie más consciente que tú de lo que estabas arriesgando. Y sigo admirando esa capacidad tuya de entrar en el bosque por voluntad propia, y arrancarse justo cuando el lobo está por pegarte el mordisco.

Así que nada, ya fue. Y si todavía queda pena guardada, para qué estamos las amigas... Un abrazo

Anónimo dijo...

que pendeja insoportable

lady C dijo...

uno: detesto ENORMEMENTE, al punto del paroxismo enchuchado a la gente que anda dejando el comentario anónimo. me carga, que no se hagan cargo.

eso. como punto uno.
dos: me perdí, me perdí mucho rato por estar en el remando en los mares que bordean el imperio..creo que nos debemos un sharla y de las guenas..
quiero verte pronto..
pronto..no a fin de año, o sea luego...

Sebastián dijo...

Hay ciertas cosas de la vida en pareja que uno no es capaz de dejar de lado...

En mi caso, es el de sentir el abrazo de quien está al lado... porque el día puede ser como la mierda, pero si en la noche encuentras el abrazo reconfortante, todos los problemas se van y te sientes pleno =)

No te parece?

RayenFlowers dijo...

Barbara,
primero que todo quiero decirte que me gusta mucho tu blog, lo leo y "espero" siempre, admiro el don de la palabra que posees, esa forma de relatar las cosas... yo no lo tengo, ya te daras cuenta.
Por lo que considere necesario dejarte un comentario, que por fin puedo hacer sin ser "anónimo", aunque debo decir que nunca fui un anonimo destructivo como "otros" jajaja

Te absuelvo,
todos tenemos derecho a probar, a que no nos cuenten cuentos, a vivir las cosas en carne propia, según yo, solo asi se aprende.
Uno no aprende por lo que le paso a la amiga o a la mamá, uno aprende sólo con lo que uno vive y sufre, sobre todo con lo que uno sufre... que mas quisiera que no hubieses pasado por aquello, pero piensa: esto te hará mas fuerte y lo que es mejor te hará mucho mas sabia.
Un abrazo y sigue como hasta ahora .

Bárbara dijo...

Estimados Sebastián y Rayén:
Muchas gracias por sus amables palabras, de verdad me emociona que me lean y me esperen....eso me da combustible para darle un poquito más de periodicidad a este blog.
Gracias por sus palabras y sus perdones, jejejeje. Concuerdo plenamente con lo que dice Sebastián, pero lamentablemente, el minuto de ese abrazo es uno solo, y el día tiene 24 horas, que no pueden ser solamente de pasarlo mal esperando que llegue ese abrazo.
Y Rayén, gracias por tus palabras y tu generosidad también.

A todos, incluso los que postean anónimamente para dejarme aquí su mala onda -que yo no borraré- muchas gracias por el tiempo y la gentileza de leerme.

Anónimo dijo...

Sin comentarios, no sería yo la que te condenara, si he pasado por lo mismo ...
Un abrazo

Venus dijo...

Oyee!!! aki estás???? jajaja que alegría, me gusta mucho tu blog pero no había cachao que cambiaste de dirección y hoy, resulta que se me ocurrio entrar a mi correo que uso para el blog y ahi estabas...

jaja

Saludos!

Venus dijo...

Oyee!!! aki estás???? jajaja que alegría, me gusta mucho tu blog pero no había cachao que cambiaste de dirección y hoy, resulta que se me ocurrio entrar a mi correo que uso para el blog y ahi estabas...

jaja

Saludos!