martes, 11 de septiembre de 2007

Separados y con hijos

Vivo en Melrose Place, o al menos así le decimos con mis vecinos al piso 9 de mi edificio. Prometeo, amigo de años, arrienda uno de los departamentos, y producto de mi carácter sociable he conocido a todos los que viven ahí, por lo que se puede decir que al bajar del ascensor, se entra a una casa grande con piezas en lugar de departamentos.
Nos juntamos a menudo, salimos a almorzar afuera y algunas veces, como el domingo pasado, tomamos té y nos quedamos conversando hasta tarde.
La particularidad del piso 9 no es sólo esa: es además el piso de los separados. Dos de mis vecinos se encuentran en esta situación, en la que están desde un tiempo más o menos reciente, de modo que han podido compartir experiencias y vivencias acerca de las visitas a los hijos, las pensiones alimenticias, el planchado de las camisas y el despertarse solo cada mañana en una cama matrimonial.
Producto de esas conversaciones me he dado cuenta de que a mis 27 años, la gente que puedo conocer con algún potencial de pareja cada vez se aleja más del joven profesional despreocupado con el que hace un año o dos solía salir, ese que está trabajando hace poco tiempo, con un par de pololeos en el archivo, y la vida por delante para hacer lo que se le plazca, y se acerca más al adulto joven que supera los 30, que probablemente tiene hijos o está separado, o ambas, y que por lo mismo, ha adquirido una serie de responsabilidades que vienen en el pack junto a todo lo demás.
Porque seamos honestas, si uno conoce un tipo culto, simpático, tierno, lindo, de treinta y algo, y que no se haya casado o haya tenido una relación importante de manera reciente, pensamos que debe haber gato encerrado (y probablemente lo haya).
Lo que pasa es que aunque nunca he estado en la situación, debe ser complicado decirle a las amigas “no, mi pololo no pudo venir porque tenía que ver a sus hijos”, o bancarse el “mi amor, no puedo salir contigo este fin de semana porque tengo que ver a los niños”. Eso debe ser super fuerte, considerando que un hijo de por medio implica también una ex pareja con la que habrá un vínculo duradero e indisoluble.
No sé si yo esté dispuesta a eso, a estar con alguien que tenga hijos, y aunque tampoco es una situación ideal, prefiero un separado sin progenie.
Una vez ya estuve ahí, y la cosa terminó catastróficamente cuando encontré al susodicho con su ex esposa, entre las mismas sábanas en las que habíamos dormido la noche anterior.
El punto de todo esto es que Melrose Place es un fiel reflejo de la realidad a la que nos enfrentamos las mujeres de mi edad, y de la que probablemente saldrá nuestra futura pareja: los hombres disponibles se dividen en dos tercios separados y con hijos (mis dos vecinitos), y un tercio de solteros que con toda razón, nos levanta sospechas (mi amigo Prometeo).

8 comentarios:

Paulix dijo...

BANG! Esa fue la bala que me disparé directo a los sesos después de leer tu posteo... mal lola, yo soy de las que definitivamente prefiere evadirse de esa realidad y pensar en que aún es posible encontrar a un soltero sin cover (entiéndase con hijos) o con antecedentes matrimoniales. Tal vez por eso con cada vez más frecuencia estoy mirando hacia el nicho etáreo inmediatamente anterior al mío, entiéndase el lolito de 25 o 26 que, aunque sólo sean dos años de diferencia, increíblemente tiene muchísimas más posibilidades de no venir con cover o tener la marca de la argolla recientemente extraída del dedo. Parece que ese es el punto de inflexión, después de eso empieza a quedar la embarrada. En fin, vamos que se puede...

Alejandra dijo...

Yo prefiero no pensar en nada y dejar que la vida me sorprenda. Si estoy en ese caso actuaré, antes no. No quiero darle vueltas a las cosas, hace tiempo que no. Un abrazo amiga.

Nacho dijo...

Hombre, quizás eres demasiado drástica en lo de los dos tipos de hombres maduritos y con el pack completo.

Puede quedar otro tipo, el hombre soltero porque fue excura y estuvo sin expareja porque durante años orbitó solo en la estación espacial rusa MIR.

Eso sí, además te contará historias preciosas de estrellas y puestas de sol. Ah, claro, todo a la luz de la luna. Ejem.

P.D. Me quedo con lo que dice Ale. Primero dejar lo que la vida ha de traer y luego pensar y tapar agujeros. Es más sabio. Vivo este caso ahora.

lady C dijo...

mmm..sí digamos que las posibilidades se acorten potencialmente cuando vamos cruzando ciertas barreras hetáreas, pero ojo!! que aún quedan los nenes sub 25, (como apunta sabiamente doña paulix)y por la miechica que se agredece... jejeje
pa reirse de los peces de colores más no sea,,

ah! concuerdo con doña ale: nunca diga de esta agua no beberé, porque cuando se tiene séd...chiuuuuuu!!!

LA FURIA dijo...

Yo tampoco le voy a las minas con hijos, pero por lo que tú dices: el ex detrás. Una vez me encontré con una amiga que no veía hace un tiempo, estaba separada y yo sabía que tenía gugua. Quise intentarlo, pero cuando llegué a su casa encontré que ya tenía 3 guaguas... Sería todo.

Montañero dijo...

Hola, haciendo click llegue y no puse contener las ganas de responder: Mi polola al principio actuaba tal cuál describes tu post, entendió que lo suyo era falta de madurez y después de eso nuestra vida cambió. Cuando busques una pareja trata que sea para ti y no para sorprender a tus amigas, piensa que si alguien tiene que ver a sus hijos es una persona responsable ¿o prefieres a uno irresponsable y que mienta respecto a su prole?, el vínculo siempre existe sólo para con los hijos, entiendo que tengas ese juicio a raíz de la relación que comentas pero generalizar significa ser injusto con quién no lo merece.
Te deseo que encuentres a alguien con quién seas feliz, si lo aceptas con hijos o no es tú elección
PD:Soy un soltero con hija ( la palabra cover no la encuentro apropiada) que divide su tiempo sólo en su hija y novia.

Bárbara dijo...

Montañero:
Gracias por tu cordura, tu comentario de verdad fue como un chispazo par mí. Gracias por los buenos deseos también, y felicidades por esa postura tan clara ante la vida.

Nimue dijo...

Ufff, que complicado

Igual es extraño, porque ya estoy en "esa edad" donde la gente se esta separando o ya esta casada, pero me suelo mezclar con gente bastante menor que yo y de repente me siento un poco desfasada cronologicamente. El otro dia me dio mucha risa cuando termine hablando de un playstation con otra mujer de mi edad y ella hablaba de el de su hijo.. y yo del mio XD