jueves, 7 de junio de 2007

Signos

Hoy están de cumpleaños dos compañeros de trabajo y por eso, salimos a almorzar todos juntos. La conversación inevitablemente derivó en el tema de los signos. Hablando de compatibilidades, ascendentes y afinidades, me di cuenta de que tengo un karma con los Géminis. La abrumadora mayoría de las personas importantes en mi vida han sido de ese signo. El 90% de mis pololos, parejas, pinches y afines, gran parte de mis amigos y gente que por diferentes circunstancias ha sido importante para mí ha nacido entre el 21 de mayo y el 20 de junio.
Tratando de buscar una explicación racional, y creyendo como creo en que el signo de las personas determina su carácter pero no así su futuro, llegué a la conclusión de que es esa dualidad exquisita que tienen los geminianos la que me encanta: a ratos pueden portarse como niños, jugar sentados en el suelo con una pelusa que entró por la ventana, mirar un objeto con la curiosidad de los 5 años, y al momento siguiente, hablar sobre la vida, las experiencias y las cosas relevantes como si tuvieran recorrido el camino de alguien de 60 años. Para mí, no hay nada que llame más poderosamente mi atención que las personas que combinan esas dos cualidades con armonía.
La otra parte minoritaria pero no menos importante de las personas que me rodean son Aries, como yo. Todos de carácter fuerte, tozudos y frontales, tenemos, como una vez me lo dijeron, la composición de un yogurt americano: los primeros dos tercios de acidez y un tercio final de mermelada, premio para los valientes capaces de bancarse los dos tercios del principio.
Lo que me gusta de la gente de mi signo y que yo también tengo es que somos 100% jugados por nuestros amigos. Si a alguno de los míos le pasa algo, salto como fiera con las garras afuera para atacar, o inmediatamente disponible para contener, cobijar y defender, reaccionando más fuerte que si el problema lo tuviera yo misma.
Es curioso como este tipo de patrones se repiten, y como dije, pese a que no creo en las predicciones del tipo “Tauro tendrá un día feliz y lleno de satisfacciones”, sí creo que el día del nacimiento nos aporta ciertas características que, para bien o para mal, nos acompañarán toda la vida.

6 comentarios:

Alejandra dijo...

En honor a nuestra amistad...
Me siento orgullosa de ser tu amiga Géminis y una de las que motivaron tu post. Y además, nunca nunca olvidaré la vez en que me echaron de un trabajo y te juntaste conmigo en un metro y me regalaste pañuelos... ni la vez en que terminé con mi ex y me consolaste con una once y me regalaste un confort con ositos de consuelo. Gracias por todo eso, y siempre es bueno celebrar la amistad, así que... que llegue luego el garito del 15!!!

puppetmaster dijo...

Mucha gente que me conoce dice que soy muy geminis.... Sera por haber nacido justo en la quemada del cambio a cancer... En fin el signo da lo mismo lo importante es el ascendente, segun mi bruja de cabecera

Nacho dijo...

Me pasa como a ti, no creo para nada en esas predicciones absurdas de los periódicos.

Antes no creía ni en la astrología, pero tuve una amiga norteamericana que era muy supersticiosa. Y, ¡claro!, como yo me reía de sus cositas me regaló un libro sobre los Leo -soy leo-. Buf, casi me obligó a leérmelo.

Era como si estuvieran hablando de mí. Casi me dio miedo.

Desde entonces respeto mucho la astrología. Aunque no los horóscopos ni las predicciones. La suerte no pasa dos veces por tu casa si no le dices ojos verdes tienes.

Osea, todo lo llevas tú dentro. Lo bueno o lo malo. No sé si fue Nietzsche el que dijo "destino es carácter."

LA FURIA dijo...

Nunca he sabido de qué signo son las personas que están a mi lado. Me recordó al entrenador de fútbol de Francia que no llamaba jugadores del signo Escorpión porque se comen entre ellos...

Jorge Andrés Gómez A. dijo...

A veces, los signos parece realmente cuadrarse...aún me cuesta creer en ellos...aunque me tratan de convencer.

in.tuyo dijo...

Ni geminiano ni ariano. Aunque con ambos me llevo bastante espectacularme bien en la mayoría de los casos.