lunes, 4 de junio de 2007

Quien te quiere te aporrea...

¡Sí, Armén Fica, a tí te escribo! No creo que te acuerdes de mí, pero yo me acuerdo pefecto. Estábamos en kinder y tú, desde que me viste entrar a la sala, con mi delantal rosado con una manzanita bordada en el ruedo y mis chapes en el pelo, no paraste de molestarme.
Te sentabas en el puesto que estaba delante de mí, y cada vez que la tía se daba vuelta a escribir en la pizarra, tú hacías lo propio, me tomabas los chapes como si yo fuera una moto, haciendo el ruido de motor. Después de una buena sacudida a mi cabeza, me pegabas en la nariz y hacías “pip-pip”, como si se tratara de una bocina.
Le conté a mi mamá que tenía un compañerito que me pegaba, y me dijo “ah, lo que pasa es que tú le gustas, y por eso te molesta”. Al otro día llegué a clases y después de que me hiciste la gracia de rigor, me paré y te empujé tan fuerte que te caíste de la silla. Nunca más me hiciste nada.
Siempre he creído que ese es el momento en que el destino de hombres y mujeres se disocia, el momento en que los caminos se separan y nos hacemos irremediablemente distintos, fuera del ámbito de comprensión del otro: el minuto en el que ustedes, los hombres, a sus tiernos 5 años, maltratan a las niñitas que les gustan.
Podría caer en el deduccionismo barato y decir que esa conducta la mantienen durante su vida, maltratando a las mujeres que quieren, pero no lo haré. En primer lugar, porque aunque es una conducta más masculina que femenina, también conozco féminas que hacen eso, y conozco muchos hombres que –por suerte- no se comportan así.
El punto es que creo que es ese momento en nuestras historias en el que definitivamente nos separamos de camino, y para nosotras es tan complicado ponernos en su lugar como lo es entendernos para ustedes.
En todo caso, Armén, sinceramente espero que no sigas con la idea de que "quien te quiere te aporrea", porque nosotras reaccionamos mejor al afecto que a las zamarreadas de chapes.

4 comentarios:

Alejandra dijo...

Amiga, creo que no habíamos hablado de este tema, porque YO CONOZCO A ARMEN FICA Y SÉ DONDE TRABAJA, vamos a lincharlo por molestarte, síiiiiiiiii!!!!!!!!
Hablando en serio, de haber sabido que era él el compañerito del que hablamos el viernes después de la película, te hubiera contado lo que te voy en un rato más...

puppetmaster dijo...

Es verdad lo que cuentas. Claro que yo no soy de los que maltrata, de hecho todo lo contrario, trato de quien me gusta este lo mejor posible.
Ahora hay muchas minas que les gusta que las golpee su pareja. Y tambien tipos que la mina los maltrate.

Mmmm, me acorde de una mistress que conoci hace un tiempo.

Paulix dijo...

En serio conoces a Armen Fica, Ale? Entonces eres la llamada a hacer justicia por todas las que fuimos víctimas de los Armenes Ficas que pululaban por los jardines infantiles de principios de los ochenta!!! Yo también quiero escuchar esa historia...

Sin embargo debo ser sincera: aunque tuve mi niñito molestoso en mi infancia, también tuve la suerte de conocer a uno que ya, en ese entonces, sabía tratar bien a las niñas, o sea, todo un protogalán.

Rara forma de manifestar interés, aunque puede funcionar en caso de que la chica tenga espíritu combativo. De ahí viene aquel otro dicho, "del amor al odio hay un paso"... o era "del dicho al hecho hay mucho trecho"??? En fin...

puppetmaster dijo...

Esto no tiene nada que ver con el texto...Pero yo demando a mis viejos si me ponen "ARMEN" si mi apellido es Fica