miércoles, 9 de mayo de 2007

Corazón con alusa

Como muchos de ustedes sabrán, soy fanática de la cocina, las cosas limpias y ordenadas, y por lo tanto, el papel alusa (ese plastiquito con el que se cubren las cosas antes de meterlas al refri) es como mi estandarte de batalla.
Y es una tontera, pero creo que ese tipo de cosas revela mucho de las personas. En fin, el asunto es que hace un tiempo conocí a alguien, que es uno de esos tipos que yo preguntaba dónde están en el post anterior.
Bueno, salimos un par de veces, conversamos mucho, tomamos vino, nos dimos algunos besos, hasta que después de un par de semanas me invitó a su casa. Llegamos, y quedé impresionada: su departamento era tal cual como el que yo me hubiera comprado si hubiera tenido más plata: una vista exquisita, ventanales amplios sin cortinas, muebles muy modernos, buena iluminación, del mejor gusto. Después descubrí que tenía unas preciosas tacitas de café ( "ay! ¿pero quien no tiene tazas de café?" me dijo, modesto, cuando le comenté que me parecía perfecto que se preocupara de todos esos detalles), y todo estaba lleno de pequeños objetos que denotaban preocupación.
Me dijo que en su refrigerador tenía unas cositas para picar, y que porfa las fuera a buscar yo mientras él traía un vino. Siempre es un acto de impudicia abrir el refrigerador de otra persona, porque es como ver su alma: sabes qué le gusta, qué estilo de vida tiene y en último término, cómo se para ante la vida: es super distinto encontrarse con un surtido de verduras y cosas rápidas para cocinar a las visitas inesperadas, que hallar cerveza al por mayor, trozos de pizza de data indeterminada y una manzana podrida.
Entonces sucedió: ahí estaban, unas aceitunas, jamón y algo de queso, todo en pocillos independientes y cubierto con papel alusa. No podía creerlo! Si había una señal de que él era el correcto, era esa.
En fin, volví con los pocillos, nos tomamos el vino, seguimos conversando y ya era demasiado tarde así que me despedí y me fui, después de que me diera mi beso y me hiciera la pregunta de rigor de cuándo nos veríamos de nuevo.
Yo creía que todo iba perfecto, pero la cosa no funcionó. Si alguien no te llama, no te escribe y con suerte te dice “hola, como estás?” por MSN, lo mas seguro es que no pase nada de nada.
¿Será que tiene el corazón con alusa? ¿Se lo había plastificado para no involucrarse ni conmigo ni con nadie? Porque claro, un joven profesional exitoso, estudiando y con un futuro brillante suele tener mucho que perder si se desenfoca de todo eso por una relación, pero también tiene mucho que ganar, creo yo.
Parece que ahora se me dio vuelta la tortilla y me encontré con alguien que no está en la parada de tener nada, con nadie, es decir, igual que yo misma hace algunos meses. Nada que hacer, tiendo a no enrollarme cuando las cosas no van como esperaba, así que como decían en un programa gringo, tan malo como entretenido: Next!

5 comentarios:

puppetmaster dijo...

Te falto revisarle las bolsas de basura... hay un estudio que dice que somos lo que botamos. ;)

sombra_de_mi dijo...

LLegué a ti por el sidtinguido bloggero que me antecede en estos comentarios.
Y me quédé impresionada, sobre todo por tu post anterior...
Qué manera de pensar parecido!

Me uno a la cruzada para buscar ese tipo de hombres. Si llego a descubrir dónde están, te juro que te aviso. Espero que hagas lo mismo por mí.

Besos,

Sombra

Pd: te invito a visitarme!

Nacho dijo...

Evidentemente los tipos que sólo tienen cerveza, pizzas pasadas y yogures caducados en la nevera no son recomendables. Mucho peor, si tienen eso en la nevera; qué no tendrán en el cerebro.

Bueno, lo sé: n a d a. No tendrán nada.

Pero si me cruzo con alguien como cuentas ( el de la alusa). Échate a temblar, no sé qué pensar de él. Mmmmm.

LA FURIA dijo...

Qué divertido.
Si yo sé que un amigo guarda las cosas así iría a revisar el closet a ver si tiene el pantalón de buzo ajustado que usaba Freddy Mercury.

Igual es bueno saber que las señoritas se fijan tanto en eso. Vamos a corregirlo.

Paloma dijo...

A mi sólo me molesta el desorden absoluto y mucha pulcritud en la casa de un hombre me da monos, me parece una señal para desconfiar. Yo también soy un poco de alusa, pero también soy impulsiva y de mucha pasión. Creo que si el tipo te interesa y si es tan europeamente minimal, tú debes atacar, ir a verlo, ser más agresiva, darle la oportunidad de desordenarse un poco. Pero sólo, repito, si vale la pena.