lunes, 5 de marzo de 2007

Un ex más...


La última vez que pasé por esto-casi exactamente un año atrás-, me levanté a las 5 de la mañana, en medio de una nausea general, a limpiar todo mi departamento porque olía a él. Esta vez sólo eché a lavar mi cubrecamas, a una hora bastante más prudente, por el mismo motivo.
La cosa venía mal, un ataque de celos injustificados ya había sido conversado y habíamos quedado en seguir, pero la verdad, no puedo aguantar dos, ni menos en una semana.
Así que pasó lo que tenía que pasar, lo que según Prometeo indicaba la lógica: Ya no estoy con Bowie.

Según todos, era demasiado diferente a mí, con pocas cosas en común y eso tarde o temprano iba a pesar. En estas cosas, mejor temprano que tarde, digo yo.
Cuando le dije que quería dejar lo nuestro hasta ahí, le dio pena, me dijo que se había portado como un idiota, que todo era su culpa y me pidió una nueva oportunidad. Pero no pude dársela, porque creo que uno no puede retomar una relación que se vició en tan poco tiempo y que ya no tiene sentido, porque él claramente quiere a alguien más acostumbrada al control de su pareja, y yo quiero a alguien capaz de confiar en mí. Por menos, no me interesa dejar la soltería.
No puedo negar que tengo pena, más que mal, sí quiero a Bowie, pero estar con alguien que va a hacer escenas de celos día por medio es algo que trasciende el cariño, incluso el más fuerte.
Él también está triste, sobre todo porque sabe que la cagó, pero confío en que es ariano como yo, y que sabe pararse luego de los golpes y de las caídas que todos tenemos a veces.
Así que acá estoy de nuevo, con otro nombre para engrosar la lista de los ex, con un par de lecciones aprendidas y la mejor disposición par lo que venga.

4 comentarios:

Alejandra dijo...

Pucha amiga.
Sabes lo que pienso al respecto y lo primero que sé que es de esta te vas a recuperar, como ya lo has hecho antes con otras peores.
Lo segundo, es que te diste cuenta a tiempo, y eso también valóralo, porque te conoces también que sabes lo que estás dispuesta a tolerar y lo que no.
Mucho ánimo y fuerza, ya sabes que tus amigas estamos contigo siempre.

R.O.P. dijo...

A verrrrrrrr.

Primero, luego de leer todas las historias, yo creo que el blog se debería llamar "Duda la pirula"; porque entre tanto cuestionamiento al pobre cabro y lo de las relaciones, suena.

Segundo, anuncio querella si al morenito en cuestion (que tuvo mas publicidad que Arturo Fei Bolivar y su ya mitico jingle por parte de la otrora enamorada) le siguen diciendo bowie. O sea, tendra los ojos de color distinto, pero no pueden comparar a un lolo tercermundista con el duque blanco, inaceptable...

Tercero, la cosa era un 50% / 50%. Mi tia, ute mijita, la que escribe, dudo desde la formacion cinefila hasta su capacidad de tolerancia; asi que si se acabó, yo creo que es pa mejor.

Las relaciones tienen que empezar bien, sino, no funka.
Así de simple.

Por ahora, ánimo nomás y cuando necesites ayuda, el sistema MAGI (donde prometeo puede ser algo asi como Gendo) siempre respalda.

pd: Si al lolo le quieren seguir llamando bowie; que sea por el personaje de robotech de la segunda generacion, que tocaba piano y era mamon... le queda mejol que el duque, POR DIOS!!!

Bárbara dijo...

Querdos Ale y R.O.P.
Toda la razón en todo, y gracias por su apoyo.
Además, me veo en la obligación de alcarar lo siguiente:
1. No le volveremos a llamar Bowie, no se preocupen
2. Coincidimos en que mejor que esto pasara ahora, que mas adelante
Así que nada, gracias por el apoyo y los quiero un montón

Paula dijo...

Ok, no me puedo quedar fuera, a esta micro aún le faltan pasajeros... la verdad no sé si se merece o no que le sigas llamando Bowie... en realidad, no sé si se merece que lo sigas llamando de cualquier manera.

Sabes que admiro esa capacidad tuya de ver venir la ola, saber que te va a botar, dejar que te bote y pararte muy campante. Pero aún así me da pena que te pasen estas cosas a tí, con ese cuerrrrpo, jeje...

Como siempre, cuentas con el 200% de mi apoyo, y si se pone sicopatón de nuevo (encomendémonos a la Pachamama para que no sea así), insisto... déjamelo a mí, haré que parezca un accidente.

Por último, nuevamente la filosofía Martínez es lo más indicado en estos casos... you know what I mean, my dear...