jueves, 29 de marzo de 2007

Suerte

Después de todo, soy una persona afortunada. Es decir, tengo momentos de mucha fortuna y otros de no tanta, pero como soy “recalcitrantemente optimista”, según me han descrito algunos amigos, me quedo siempre con lo bueno.
Por ejemplo, ¿a cuántas personas le han regalado una Virgencita en una disco, el día de su cumpleaños?, ¿o a cuántas las ha perseguido un desconocido luego de cortar una flor en la vereda, diciendo “oye, eres demasiado linda, porfa dame tu teléfono” y ofreciendo la flor de regalo? (ojo que el tipo estaba sobrio, era un lunes en la mañana…acepté la flor pero no le di el teléfono)
¿Cuánta gente ha estudiado becada su educación superior? (OK, no es solo suerte, también es seso, pero la suerte es un factor gravitante también, pues uno puede ser muy bueno, pero no sabe cómo serán los “rivales”)
¿Cuántas personas pueden decir que han amado intensamente, y que aunque la relación haya terminado, mantener los buenos recuerdos de la pareja y quedarse con el lado positivo? ¿Cuántos son capaces de sufrir por amor pero de recuperarse en poco tiempo, y de no andar por la vida haciendo pagar a otros los platos rotos?
¿Cuántos de los que conocen se van y se vuelven caminando al trabajo, y almuerzan en su casa, incluido un chapuzón en la piscina durante el verano?
¿Ven? Soy una suertuda. Comparto la teoría de la rueda de Boecio, que dice que si estamos arriba, en la cresta de la ola, estaremos también abajo, así que no hay que pensar que todo es eterno, porque también cuando estamos abajo debemos pensar que subiremos. Por eso mismo, disfruto mis alzas y me tomo cada vez con más Andina y cabeza fría las bajas-que no han sido pocas-.
Si me preguntan, en este preciso minuto de mi vida, estoy en la curva ascendente.

4 comentarios:

Rodrigo dijo...

Eres una copiona...jajaja

Naaaa...está bien, soy afortunado también porque tuve la suerte de conocerte y saber al menos como funciona parte de tu mundo.

Los chocolates...pronto.

Pancha dijo...

Amiguita...
Justo en este momento me hablas de suerte a mí, cuando siento como si me hubiese tomado una botella entera de Fellix Felices!!!! Jajajajajajajajaaj

Nacho dijo...

Tanto el éxito como el fracaso es una percepción que está en nosotros mismos.

¿Te has dado cuenta que hay gente que pese a que todo les va mal es feliciísima y viven como auténticos triunfadores? Por el contrario hay gente que lo tiene todo y viven como perdedores.

En la vida el éxito o el fracaso es subjetivo y lo que tiene valor es cómo nos levantamos ante las situaciones adversas. Ahí es dónde está la calidad humana de cada uno.

Un besorrio.

Bárbara dijo...

Nacho,
Te encuentro toda la razón, y conozco a los dos tipos de personas de los que me hablas. Yo trato de ser de los primeros, pero también tengo mismomentos down. En todo caso, tengo talento para recuperarme rápido de las cosas y quedarme con las cosas buenas que me pasan, y ese sólo hecho ya me hace afortunada.
Saludos!